Una película que intenta ser única de todas las formas posibles. El resultado es intrigante, aunque ciertos aspectos de la trama, que recurren a lo fantástico como justificación para cualquier cosa, pueden llegar a confundir.
La comunicación deficiente entre los padres y sus hijos, así como el proceso de duelo tras una separación, son temas abordados en "Ex-maridos", aunque el resultado final no logra dejar una impresión duradera.
El planteamiento resulta poco creíble y lo que sigue roza el melodrama. Dag logra atenuar el tono exagerado gracias a su control expresivo, pero los cambios en la trama se sienten forzados y carece de soluciones efectivas.
Lleva al extremo la premisa de los destinos alternativos y simultáneos, coqueteando con el multiverso. La propia idea de partida induce al laberinto sin salida, y hay un momento en que, desde el montaje, es difícil que el filme se desenvuelva con soltura.
La película no logra capturar la grandeza épica y, en ocasiones, grotesca del original, ni refrenda con la claridad necesaria las profundidades de la Europa del bienestar que un proyecto de esta magnitud debería abordar.
Transformar los bajos fondos de Portugal en símbolo de una nación llena de ansiedad es una propuesta intrigante. Sin embargo, la película carece de la fuerza y la profundidad dramática necesarias para impactar realmente.
Thriller lacónico y perturbador, una especie de Chabrol queer que destaca por su fascinante dirección. Guiraudie logra transmitir con una notable austeridad una intensa historia de amor triangular.
«Le passé» puede dar la impresión de ser más meticulosa que «Nadir y Simin» y de tener más imperfecciones y excesos. Sin embargo, sigue siendo una obra maestra.
Rosales logra que su tragedia impacte y resuene en el público. Un casting excepcional, encabezado por Bárbara Lennie, destaca. No obstante, el gran hallazgo es Joan Botey.
Uno de los defectos de la película es que su punto de vista es poco claro. Además, la trama parece estar mal construida, y el trastorno mental es solo una justificación, sin un verdadero interés por parte de Zeller de explorarlo.
Es una comedia ingeniosa que juega con los estereotipos de una sociedad del norte de España, marcada por un fuerte matriarcado y un sentido del humor peculiar.
Ceylan edifica una barrera de desilusión y nostalgia, que requiere esfuerzo para vislumbrar algo similar al ocaso. La película no elude ningún tema importante.
Para este crítico, la película resulta más efectiva en sus momentos más inverosímiles, ya que el rendimiento de los actores es fundamental para su éxito.