A pesar de una exagerada primera secuencia que promete una película llena de absurdos, pronto se pierde esa esencia y se hace evidente que Seth Gordon no tenía claro hacia qué género o estilo quería dirigir su obra.
Berg logra concentrar la claustrofobia en una pequeña torre infernal que escupe fuego letal, nos coloca justo en el centro de la acción y nos lleva de la mano para salvarnos junto a los protagonistas.
Shyamalan ofrece una película que nos sumerge en el terror de una idea sencilla: el envejecimiento. No adopta un tono moralista ni nos presenta una moraleja cliché.
Lo que pudo ser una repetición de la idea original sin alguna propuesta nueva, Blumhouse logró transformar en una cinta entretenida de principio a fin, a pesar de su abrupto final.
Tiene las fallas naturales de una ópera prima financiada por el mismo director, actores y filmada en los tiempos libres del cast y crew. Pero todos esos errores pasan a un segundo plano cuando hay una producción que cree en sí misma y en el alcance que puede lograr.
Es una película espectacular con enormes secuencias y una producción como pocos blockbusters que hayan estrenado post-pandemia. Sin embargo, termina como esos autos de motor escandaloso que al primer cambio de velocidad truenan el motor.
El cine de Wright ha demostrado que lo esencial no es crear algo completamente inédito, sino ofrecer una obra que, aun siendo familiar, se sienta fresca y atrevida. Todo eso se refleja en 'Baby'.
No resulta tan entretenida e inteligente como su antecesora, pero sus responsables están ya conscientes de la popularidad de sus personajes y sus aventuras, por lo que se han esmerado en presentar películas más espectaculares conforme pasa cada entrega.
La receta de 'El chef' ya está más que vista y repasada en el cine; el verdadero desafío es que la ejecución resulte fresca y única. La película logra cumplir con esto solo a medias.