Tiene las fallas naturales de una ópera prima financiada por el mismo director, actores y filmada en los tiempos libres del cast y crew. Pero todos esos errores pasan a un segundo plano cuando hay una producción que cree en sí misma y en el alcance que puede lograr.
Es una película espectacular con enormes secuencias y una producción como pocos blockbusters que hayan estrenado post-pandemia. Sin embargo, termina como esos autos de motor escandaloso que al primer cambio de velocidad truenan el motor.
El cine de Wright ha demostrado que lo esencial no es crear algo completamente inédito, sino ofrecer una obra que, aun siendo familiar, se sienta fresca y atrevida. Todo eso se refleja en 'Baby'.
No resulta tan entretenida e inteligente como su antecesora, pero sus responsables están ya conscientes de la popularidad de sus personajes y sus aventuras, por lo que se han esmerado en presentar películas más espectaculares conforme pasa cada entrega.
La receta de 'El chef' ya está más que vista y repasada en el cine; el verdadero desafío es que la ejecución resulte fresca y única. La película logra cumplir con esto solo a medias.
La nueva película de Tim Burton muestra que el director continúa creando sin perder el entusiasmo, atreviéndose a experimentar con nuevas técnicas como el stop motion.
Esta tercera entrega coloca a Ash como un personaje icónico dentro del género de horror. Lo conocimos en 'Evil Dead', pero se consolidó en 'Army of Darkness'. "Groovy".
Al final, en manos de otros actores, la película podría haber sido solo otra historia perdida en el mar de estrenos. Sin embargo, gracias a esta pareja, logra salir a flote, revelando un secreto, aunque no sea de los mejores.
Bob Odenkirk se presenta como un héroe de acción con el que resulta sencillo identificarse. Esta película logra capturar la esencia del cine de acción de los años 80 de manera admirable.
La película presenta un segundo acto sumamente divertido, que captura a la perfección el estilo de 'Deadpool', junto con una dirección de la acción que justifica el precio del boleto.
Muchos de sus tropiezos se deben también a un guion que parece un boceto de lo que debería ser el guion final. Las secuencias de acción no destacan como algo memorable en la cinta.
Damián Szifrón utiliza la comedia para demostrar los niveles a los que puede llegar el ser humano; ridiculiza algunas conductas, pero también señala problemáticas profundas.
Goldberg y Rogen han desarrollado un estilo que puede volverse repetitivo con rapidez y que se presta a la imitación, utilizando la cultura pop como base para los momentos más destacados de la comedia.
Un filme que dejará a los fanáticos del género complacidos, mientras que a aquellos que no estén familiarizados se encontrarán con una cinta sumamente perturbadora pero no por ello fallida.