Una desgarradora historia épica que no arrasará en taquilla, pero que encuentra a Weir de nuevo en lo más alto de su talento. Esta película tiene fallos, pero es un importante logro en la carrera de uno de los más grandes directores de nuestros tiempos.
Branagh logra fusionar humor y emoción, dejando una huella perdurable en la audiencia. Los personajes principales, magníficamente desarrollados e interpretados, generan un gran interés en su lucha cotidiana.
'Judy' es una buena película en sus tres cuartas partes, que podría haber sido mejor si confiase en la urgencia del último acto de la vida de Garland y en la brillantez de la interpretación de Zellweger.
Con un guión inteligente, una impresionante fotografía, un montaje conciso y unas elegantes interpretaciones, la película representa un raro ejemplo de artesanía para reflejar una pieza de la historia profundamente conmovedora.
'Parkland' ofrece un enfoque fresco y conmovedor sobre un traumático episodio de la historia. La película está excepcionalmente bien realizada, con un elenco talentoso que destaca en sus breves pero significativos papeles.
La naturaleza manida del guion es menos ofensiva que las técnicas manipulativas de los cineastas. Spielberg sacrifica la lógica narrativa y la consistencia de los personajes por emociones baratas y risas fáciles.
Imperfecta pero gratificante, es una atractiva comedia dramática, a veces conmovedora, que va ganando fuerza a medida que avanza hacia un final inmensamente satisfactorio.
No es uno de sus documentales más impactantes a nivel visual, ya que se basa principalmente en entrevistas. Sin embargo, es, sin lugar a dudas, uno de los más relevantes y fascinantes.
Una tragedia internacional convertida en una película de gran elegancia. Es un trabajo cuidadosamente elaborado, fruto de un profundo amor por la narrativa. Sin embargo, en ocasiones, el film se siente algo contenido y repetitivo.
Interpretada con destreza, fotografiada de forma impecable, escrita con inteligencia e incluso a veces emotiva; pero es demasiado seca y pesada para conectar con un gran público.
Aunque tiene momentos y actuaciones sólidas, refleja los peligros de hacer cine demasiado personal. La pasión de Petty es inequívoca; lo que falta es la claridad que un verdadero artista aportaría.
Una atractiva variación de un género popular y aunque es un poquito modesta para atraer al gran público, marca un paso prometedor para el escritor-guionista Chris Mason Johnson