Branagh logra fusionar humor y emoción, dejando una huella perdurable en la audiencia. Los personajes principales, magníficamente desarrollados e interpretados, generan un gran interés en su lucha cotidiana.
'Judy' es una buena película en sus tres cuartas partes, que podría haber sido mejor si confiase en la urgencia del último acto de la vida de Garland y en la brillantez de la interpretación de Zellweger.
Con un guión inteligente, una impresionante fotografía, un montaje conciso y unas elegantes interpretaciones, la película representa un raro ejemplo de artesanía para reflejar una pieza de la historia profundamente conmovedora.
'Parkland' ofrece un enfoque fresco y conmovedor sobre un traumático episodio de la historia. La película está excepcionalmente bien realizada, con un elenco talentoso que destaca en sus breves pero significativos papeles.
La naturaleza manida del guion es menos ofensiva que las técnicas manipulativas de los cineastas. Spielberg sacrifica la lógica narrativa y la consistencia de los personajes por emociones baratas y risas fáciles.
Imperfecta pero gratificante, es una atractiva comedia dramática, a veces conmovedora, que va ganando fuerza a medida que avanza hacia un final inmensamente satisfactorio.
Interpretada con destreza, fotografiada de forma impecable, escrita con inteligencia e incluso a veces emotiva; pero es demasiado seca y pesada para conectar con un gran público.
Aunque tiene momentos y actuaciones sólidas, refleja los peligros de hacer cine demasiado personal. La pasión de Petty es inequívoca; lo que falta es la claridad que un verdadero artista aportaría.
Una atractiva variación de un género popular y aunque es un poquito modesta para atraer al gran público, marca un paso prometedor para el escritor-guionista Chris Mason Johnson
Aunque el tema de la guerra civil en los países de la ex Unión Soviética ha sido explorado en otras películas, esta nueva versión destaca por su concisión y capacidad de conmover.
Hardy ofrece una interpretación totalmente convincente. Sin embargo, a pesar de sus recursos artísticos, la película presenta una visión repulsiva de un psicópata que no merece la atención del público ni de los cineastas.
La historia principal se ha contado muchas veces antes, pero el guionista Philip Gelatt y el director Sebastian Cordero la vuelven a contar de una manera intrigante en esta interpretación sencilla y de bajo presupuesto de este tema familiar.
La carrera de Edgerton como cineasta se eleva a un nivel completamente nuevo con este segundo trabajo (...) Un drama sumamente humanista y emocionalmente abrasador que se graba en la memoria.
Es totalmente absorbente y entretenida. (...) Smith se transforma de una manera impresionante. (...) Aunque Smith es la estrella, es una película coral en la que cada intérprete enriquece el tapiz.