Hay tanto que admirar en 'The Weight of Water' que, cuando finalmente la película se derrumba hacia el final, te deja con la frustrante tarea de recoger los pedazos y recomponerla tan bien como puedas. Las dos historias nunca llegan a encajar.
Evitando la grandiosidad mitológica y el frenetismo que aquejan a tantos largometrajes de animación en la actualidad, 'Balto' hace de la modestia virtud.
Amigable película de béisbol sorprendentemente da pocos bandazos mientras camina en la cuerda floja entre el realismo urbano y el entretenimiento familiar.
Gallienne, quien domina la película, hace un retrato electrizante de Cézanne. 'Cézanne et Moi' ofrece un retrato mordaz y desmitificador del agitado mundo del arte parisino a finales del siglo 19.
Una película alegre que pasa el tiempo necesario mostrando los aspectos tristes de su vida. No hay una visión panorámica satisfactoria del artista y su relación con la historia del arte.
Casi todos los planos son una gran composición, con claroscuros potentes y una música emocionalmente estimulante. Como cine operístico, está entre lo mejor de Martin Scorsese y Francis Ford Coppola.
Stoned logra la improbable hazaña de hacer que los años dorados, antes de que la ciencia médica y la ley se pusieran al día con la cultura del rock, parezcan aburridos.
La película resulta confusa y, a sus 45 años, Spacey parece un poco mayor para interpretar a Darin. Sin embargo, logra transmitir su desesperación, su orgullo y su magnetismo. 'Beyond the Sea', a pesar de sus numerosas carencias, se siente auténtica. Además, acierta al ser profunda y sinceramente insincera.