Nicholas Ray ha reflexionado de manera profunda sobre el significado de los significados, incorporando numerosos símbolos en su obra. Sin embargo, se aleja de las superficialidades propias del arte religioso convencional.
El intento de cambio de imagen de Stiller, aunque admirable, no está logrado. Su actuación es estrictamente de la escuela de los dientes apretados: 'Mírame, estoy actuando'.
El rock 'n' roll y sus legendarios personajes siempre han sido un tema tentador para los directores, pero hay pocas películas de ficción que agreguen algo a la música. 'Great Balls of Fire!' no es una excepción.
Un reparto de lujo, encabezado por James Earl Jones en su papel escénico, un guión colorista y terrenal, y una producción excepcional, hacen que la película sea bastante apetecible.
Los paisajes españoles son magníficos. Tal vez el siglo XI que presentan los directores Colasanti y Moore sobrepase la realidad, pero solo los eruditos tendrán motivos para quejarse.
Una película que a menudo detenta una calidad extraordinaria. Logra, dentro del marco de una situación trágica y tensa, invocar la belleza de un espíritu joven e inquisitivo.