Se trata de una película lenta cuya única acción está en los diálogos. Le falta transmitir el color y el entretenimiento de la novela original de Irving Stone.
Las libertades que los guionistas han tomado con ciertos hechos históricos pueden resultar complicadas en algunos aspectos. Sin embargo, el verdadero desafío no radica en la precisión, sino en la energía y ritmo que se aporta a la narrativa. En este sentido, la serie destaca por su abundante dinamismo.
Tensa y original obra de ciencia-ficción que en ocasiones, es difícil de seguir por lo raro de su premisa científica. Sin embargo, su acción cada vez es más emocionante.
Con una interpretación sin tapujos de Jack Nicholson como el cachondo Satán, es un escenario muy divertido e irresistible para cualquiera que se haya sentido alguna vez desconcertado por el sexo opuesto.
La dirección de Richard Quine aprovecha al máximo el guion y el elenco. Sin embargo, le falta la chispa y la espontaneidad que aportó el dramaturgo John Van Druten.
Realmente no hay nada especial en este entretenido, aunque descerebrado 'shoot-em-up' aparte de un amplio surtido de entretenidas bromas juveniles y elaboradas escenas de acción.