Lo que la hace tan instructivamente entretenida es el personaje principal, Claus von Bulow, interpretado por Jeremy Irons. Su interpretación es excelente y profundamente impactante.
Un nuevo thriller de suspense veloz e ingenioso, con una narrativa intrigante que mantiene al espectador al borde de su asiento. Una obra que brilla por su creatividad y calidad, destacándose como un ejemplo de cine pop de alto nivel.
Está hecha con tanta astucia, que a veces logra despertar el tipo de ira más primitivo. Sin embargo, es una película despreciable, que plantea preguntas complejas para ofrecer respuestas intolerantes, frívolas y simplificadas.
Otros directores hacen películas sobre la pasión; Hitchcock las hace con pasión, por eso, ver 'Frenzy' es como montar en una montaña rusa en la más completa oscuridad.
Parece haber sido planificada, escrita, interpretada, rodada y montada por personas que estuvieran constantemente desautorizadas por otras personas. Es totalmente inánime
La historia, así como la dirección que Peter Yates hace de ella, es juvenil sin ser en absoluto atractivamente ingenua, pero las secuencias submarinas son suficientemente agradables.
Loach no es un director de estilo notable, ni siempre renuncia a la obviedad, pero parece tener un notable talento para manejar a los actores y obtener interpretaciones verdaderamente memorables.