Incluso aunque la mayoría de los gags son demasiado tontos o demasiado trillados para ser hilarantes, 'Airplane!' es demasiado afable para resultar irritante.
Un turbulento despliegue de brillantez, energía, baile, confesiones a media voz, bromas internas y, especialmente, ego. Es como si Fosse nos hubiera invitado a asistir a su funeral.
Una sátira política tan impresionante y equilibrada que resulta casi tan excéntrica como su protagonista. Es ingeniosa, más que divertida. Sin caer en el formalismo, logra ser seria y provocativa. Tiene una cualidad que es difícil de encontrar en el cine estadounidense actual. Se siente muy audaz.
Lo que veo es una obra muy explícita compuesta por un montón de escenas melodramáticas estúpidas y torpes, que te van agotando poco a poco sin ofrecer ningún placer específico, por no hablar de enriquecimiento personal.
'The Last Emperor' se presenta como un atractivo folleto de viajes que genera gran curiosidad e invita a la exploración. Sin embargo, al final, resulta ser una decepción.