Algunas películas evocan la nostalgia de la infancia, mientras que otras te tratan con la simplicidad de un niño. 'Judy Moody and the Not Bummer Summer' logra hacer ambas cosas.
Thurman regresa a llevar gafas en 'Motherhood', y lamento decir que ni ella ni esta comedia logran ser más que un mero alegato en contra de la procreación.
La nueva película de los Teleñecos no llegará hasta noviembre. Pero para cualquiera que no pueda esperar, aquí tiene 'Our Idiot Brother'. Peretz sabe cómo crear un entretenido producto comercial con un toque excéntrico.
'Guy and Madeline' es el trabajo de un artista, Damien Chazelle, al que realmente te gustaría conocer mejor. Esta película es caprichosa, maravillosa y tiene un toque pintoresco.
'The Good Guy' podría haber sido un estudio antropológico interesante sobre la jungla de Wall Street. Sin embargo, opta por presentarse como un drama romántico, lo cual es un error. Lo único rescatable de la película es la actuación de Greenberg.
Tiene la misma insulsez dramática y falta de personalidad que muchos documentales. Aun así, es un trabajo de investigación periodística y una historia humana de mucho interés.
Impulsada y amplificada, pero sin un rumbo claro. Se convierte, lamentablemente, en una edición monótona y no oficial de la serie de videojuegos 'Grand Theft Auto'. Para el año 2009, la franquicia parece haber agotado sus propuestas.
Gritar el título nunca me preparó para cómo los zombis desnudistas no son ni tan atractivos ni tan divertidos como imaginaba, ni para la rapidez con la que la engañosa inteligencia de la película se desploma.
No suelo predecir los giros argumentales, pero esta película me hizo sentir como Nostradamus. Es una película que no resalta los puntos fuertes de Lopez.
Si bien la película no es brillante, en sus momentos más entretenidos, es una evocación sorprendente e ingeniosa a las antiguas comedias sociales de Hollywood.
La versión de Shyer carece de profundidad y está marcada por una vanidad excesiva. No logra ser divertida, atractiva, emotiva ni erótica; se siente únicamente arrogante.