Hay suficiente gore, monstruos y violencia para satisfacer, pero lamentablemente falta una buena trama y, lo peor de todo, incluso se las arreglaron para que Kim Catrall pareciera poco atractiva.
Cómo un proyecto teóricamente de ensueño pudo salir tan mal. Es uno de los grandes misterios del cine. Cuanto menos se hable de él, mejor. Sólo para grandes fans de Spielberg.
Weerasethakul combina con brillantez lo natural y lo sobrenatural, lo real y lo mítico, lo moderno y lo antiguo, trazando paralelismos fascinantes entre ambas narrativas.
El sombrío y lírico drama sobre la adicción de Darren Aronofsky es una de esas extrañas películas que falla por su exceso de ideas y no por lo opuesto.
Con dos horas y media de duración, podría haberse prolongado sin problema. Sin embargo, gracias a las interpretaciones tan sólidas, uno queda con ganas de más.