Tan intensa y encantadora como gloriosamente enigmática. Ofrece otra exploración en profundidad del mundo oculto del Vaticano, maravillando con su misterio de agnóstico fervor.
La trama de 'Oh Lucy!' está demasiado pensada. El tono se balancea de manera salvaje. Lo que impide que se derrumbe son las cálidas y sinceras actuaciones y el afecto evidente que tiene Hirayanagi a su protagonista.
Ambientada en un hotel en la víspera de Año Nuevo de 1999, esta lúgubre comedia presenta a John Cleese, Mickey Rourke y Fanny Ardant, pero te hará desear escapar lo más lejos posible.
El reparto logra que la película conserve su honestidad, permitiendo disfrutar de su intensidad atmosférica y reflexiva. Cuando alcanza su mejor versión, se vuelve maravillosamente nostálgica.
El exitoso debut de Maggie Gyllenhaal adapta la novela de Ferrante al cine de una manera profunda y sensual. La película resulta ser una obra cautivadora que deja una impresión duradera.
Es una película llena de altibajos y sus elementos no siempre se combinan de manera armónica. Sin embargo, su generosidad y energía son tan notables que sería inapropiado quejarse.
Al comienzo hay momentos de duda y situaciones incómodas. Sin embargo, a medida que avanza, el tono se asienta y la solemnidad del ritual se vuelve dominante.
Es tan atrevida, su textura es tan interesante y su ritmo tan bueno que lo que puede parecer una duración maratoniana acaba convirtiéndose en un sprint.
El meticuloso enfoque de Denis parece servir como una forma de ocultar una narrativa débil y de mal gusto, donde el estilo elaborado no logra compensar la falta de sustancia.