Las aventuras de estos hermanos de armas resultan interesantes, aunque no logran cautivar del todo y no alcanzan a colocarse entre las mejores obras de su comandante. La incursión vietnamita de Spike Lee no se destaca como lo mejor de su filmografía.
Los momentos más significativos de esta película son aquellos que conectan la difícil juventud de Garland con sus últimos años de vida. Un filme centrado en la actriz durante su adolescencia habría resultado mucho más cautivador.
Seducirá para siempre a quienes se sientan más cómodos en la oscuridad que bajo el sol, y no solo a ellos. Quizás no sea la mejor película de Del Toro, pero definitivamente es una de las más destacadas que veremos este año.
Hagiografía. Esta película es solo una de las muchas que intentan retratar una vida, pero acaba siendo una simple representación de un mito. Existen fuentes más complejas, más veraces y sin duda mejores en cuanto a su narrativa.
La sección de 'Araña' situada en los años 70 resulta fascinante. Sin embargo, la película realmente brilla en su narrativa contemporánea, ofreciendo un ‘#FachAndFurious’ que trasciende el tiempo.
La película podría haber sido un adiós vibrante, colmado de la misma pasión que su protagonista. Sin embargo, termina siendo solo el último destello de una llama que se extinguió hace tiempo.
Pese al empeño de la cinta en mantenernos con los nervios de punta, ofrece una experiencia entretenida. Un thriller que, aunque carece de profundidad, logra elevarse lo suficiente.
Más allá de su uso del melodrama, 'Girl You Know It’s True' brilla en los momentos en que revela las complejidades del negocio musical mediante recursos 'meta'.
El problema más serio es que, al intentar ser una película de superhéroes en su totalidad, falla. Sin embargo, brilla cuando se transforma en una mirada satírica hacia la década de 1980.
Cumple tres funciones: ofrecer una buena muestra de cine musical, acercar a Occidente canciones muy destacables y servir de bálsamo tras ese monumento a la hipertrofia de gama baja titulado Bohemian Rhapsody.
Acumula una colección de presuntas sorpresas que carecen de originalidad, las cuales no sorprenderán a quienes hayan visto películas recientes en la misma línea.
Sus colores suaves de acuarela distan de evocar suavidad o dulzura. Todo lo contrario: transmite una impresión de frío reseco. De este modo, la historia va cobrando una cualidad casi de pesadilla.
Una película de aventuras divertida y entrañable, aunque presenta algunos problemas de forma. Es entretenida, pero podría aportar más: Carol Danvers merecía alcanzar mayores alturas.
Rechaza de lleno el melodrama asociado a las narrativas sobre el síndrome. Un diario de la década de la peste que prescinde de las hagiografías y el falso pudor.
Es pesada como una armadura, y no precisamente de oro. Comete el grave error de tomarse demasiado en serio, lo cual anula muchas de sus virtudes, siendo la más importante la diversión.
Una película menor, pero muy entrañable, dentro del catálogo marvelita. No aparenta ser otra cosa que un trabajo liviano y disfrutable; esa es su mayor virtud y la mejor lección que Marvel podría aprender de ella.