Se funda como una narrativa original y provocadora para satisfacer la insaciable voracidad de esa ficción femenina, cuyos resortes reflexivos y antidramáticos se entrelazan con el onirismo, la ficción dentro de la ficción y el melodrama.
Revelador documental, puede restituir con gran eficacia la belleza, la armonía y la fuerza expresiva primigenia de un corpus de micropelículas que se adelantaron a su tiempo.
Se trabaja muy hábilmente desde un punto de vista anecdótico, no como unabiografía/autobiografía/ejecutoria, sino a saltos/asaltos vitales, híbridamente planteados y sin pretensiones ensayísticas directas, pero sí oblicuas e indirectas.
Renuncia por principio a toda grandeza o complicidad de la bio-pic tradicional para optar por la diseminada colección de estampas o viñetas, sin mayor solemnidad ni armazón ni ilación ni consecuencia trágica o melodramática o patética.
Demuestra saberlo todo y poder documentar y fundamentarlo todo acerca del mismo consabido rompecabezas de Janis, pero ordenado de muy otra manera inteligente y transgresora.
Apasionado filme se apoya en una fotografía despojada de glamour y deliberadamente de baja calidad de Pawel Edelman, junto a un montaje sinfónico hábil. Finalmente, se entrega a un tratamiento conmemorativo y biográfico.
Hace un delirante elogio pormenorizado a la alta cocina francesa y una declaración de amor loco a la autenticidad de la comida regional, en una fina y estilizada serie de variaciones ¿sólo? para gourmets galos.
Inframanchada secuela de una franquicia alemana particularmente vulgar e inconsecuente, suma de sketches autoexcitados con aventuras virilistas y sexoabsurdidades soeces.
Se revela y mantiene como cine de personajes con caracteres tan vigorosos cuan fuertemente tipificados que extrae lo más posible de sus intérpretes prestigiosos.
Plantea la posibilidad realizada de una gran comedia romántica cosmopolita contemporánea, un chick flick colosal con todos los mil veces regurgitados clisés del pasado hollywoodense.
Concibe e impone su dramaturgia como una lógica de impactos, una irrefutable sucesión de grandes secuencias-shocking a realizar con inequívoca brillantez y sangre a raudales.
El colapso corporal se consuma entonces como un verdadero y valedero Festival Cronenberg que incluye tanto la conspicua sublimación testamentaria como la irrisoria autoparodia deliberada.
Adopta una antidecimonónica estructura de relato nuevo: discontinua, subjetiva, ambigua y móvil, donde las crispadas voces obsedidas por la culpa y los malos pensamientos se espetan a cámara buscando su autonomía.
Se sitúa así compartido a medio camino entre las aventuras de una historieta cada vez más cruenta y un descarado plagio/homenaje posmoderno a la cinenovela rosa galante 'Hechizo del tiempo' de Ramis.
La vorágine del cine aborda con un notable dominio audiovisual y una belleza sin precedentes. No se trata de un arte purista, sino que es reflexivo y autorreflexivo, mostrando una atmósfera atrapante que recuerda a un campo minado.
Mundo petrificado de un humor absurdo postsurrealista-posMonty Python que revela los ácidos sinsentidos de tu patética cotidianidad seudocivilizada inherentemente cruel.
Bello y austeramente visualista primer largometraje documental del privilegiado realizador-fotógrafo Lois Patiño, que registra de manera intensa y plástica la neblinosa y húmeda vida cotidiana de los aserradores.