Mario Casas debuta en la dirección con una película 'autotune' que, aunque no presenta errores, tampoco logra destacar. Es tan afectada y pomposa que se siente completamente perdida.
Es en su vocación hacia el autoperdón donde la película gana y pierde a la vez. Gana implicación emotiva con el espectador, pero Spielberg se imagina y se idealiza convertido en puro pleonasmo.
Es una película emocionante. Cada nueva secuencia es un descubrimiento que, desde las sombras, revela profundidades, advierte sobre peligros y sugiere la posibilidad de un nuevo camino.
Un cuento de gramática furiosa, de estilo no sólo libre sino volcánico. un ejercicio de cine esencialmente delirante, exaltado y, sobre todo, feliz. Brillante, arrebatada, vital y sin nombre. Todo un prodigio.
Cálida, triste y resplandeciente. Intensa, emocional y profundamente ética. Eso y nada más es 'Armageddon Time', la crónica del momento exacto en que un cierto mundo llegó a su fin y del que surgió el que ahora pisamos.
Es una película impresionante que se desvanece en la mirada como una luz, como un destello de belleza y ternura. También hay una dosis de crudeza. 'El agua' se presenta como un homenaje al azar de la vida: vivida, sentida, soñada y hasta sufrida.
La explosión de libertad sin reglas, géneros ni banderas que intenta ser y lo logra. Hay películas que trascienden la pantalla. 'Rainbow' es una de ellas, y su esencia no se observa, se baila.
La magia de Hosoda se presenta al espectador sin filtros, ofreciendo una película inquietante en su desequilibrio y transparente en su exceso. Es una experiencia pura y contradictoria, reflejando la esencia de Hosoda.
Obra maestra de la repetición. Spielberg reproduce meticulosamente la película de Robert Wise de 1960, logrando una obra que es idéntica y a la vez completamente distinta. Es una experiencia que permite redescubrirlo todo como si se viera por primera vez.
Clara Roquet sorprende con una brillante y dolida lectura de la condición del privilegio. Es en su capacidad para presentarse de manera auténtica y sin artificios donde destaca notablemente. Un deslumbrante debut.
Un prodigio de la cinematografía, es una película que, a pesar de sus pequeñas imperfecciones, se siente vibrante y auténtica. Y eso, créanme, es algo que rara vez se observa.
Un cine elíptico y rocoso que navega entre climas, sensaciones y estados de ánimo. Funciona con una claridad inusual en cada una de las sombras que presenta.
No parece una serie, sino un profundo y meticuloso ejercicio cinematográfico que deja una huella duradera. Su intensidad abruma y a la vez genera entusiasmo en igual medida.
Para el final, la emoción. 'Educación' no es la pieza más pulida, pero sí la más tumultuosa y voraz, quizás imprescindible. Más que brillante, el cierre de 'Small Axe' se acerca a una de las perfecciones más imperfectas y gloriosas.
Soberbio viaje a través de un drama naturalista, melancólico y crudo sobre la adolescencia acosada. Hittman logra crear una sinfonía profunda y única del dolor, que resonará en el espectador.