Ofrece una buena cantidad de placeres. Las actuaciones son todas formidables y la interacción de Phoenix con cada una de estas personas ofrece toda una gama de matices.
Es una película brillante y llamativa, divertida y cómica, pero también superficial, con destellos de una profundidad (gracias a Bale) que nunca se concreta.
Esta película evoca el espíritu de las producciones serias y comprometidas de Hollywood de los años setenta, tanto en su estética como en los temas profundos e importantes que aborda.
El cine de Hogg se caracteriza por el uso de elipsis y fragmentos, desafiando al espectador a interconectar una serie de elementos que parecen neutros, permitiéndole el placer de reflexionar y reconstruir la narrativa, en un ejercicio que, aunque complejo, resulta muy gratificante.
Esta película, situada en el universo de los Transformers, pone el énfasis no en las batallas caóticas, sino en la amistad entre una muchacha y su robot/auto.
La película presenta actividades paranormales de manera ingeniosa y con pocos elementos, lo que permite condensar las angustias que surgen de las injusticias que enfrentan las protagonistas.
Thriller superficial. Formalmente, 'Lugares oscuros' carece de la profundidad que se espera de una producción cinematográfica, asemejándose más a un programa de televisión carente de inventiva.
Se siente como el primer capítulo de una serie de suspenso en televisión, en el que se introducen misterios, se esbozan personajes y se crea una atmósfera que cobrará sentido en los episodios posteriores.