Aunque le cuesta arrancar hasta llegar a uno de los meollos centrales de la historia, la película tiene la inusitada fuerza y el fulgor propio de aquellos cineastas que empiezan a rodar sin ningún complejo.
La comedia es el eje central de la película, destacándose el talento de la actriz principal, Katherine Langford. Se observan momentos de un gore inocente y festivo, junto con varias escenas de combustiones espontáneas.
Una paleta de colores sorprendente y emotiva, con melodías intensas como es habitual en este género de anime. Refleja el intimismo juvenil y el desafiante tránsito de la inocencia hacia la madurez.
La directora hace progresar bien cada una de las situaciones, sin tensar la cuerda más de la cuenta para que las cosas surjan de forma natural, apuntalado en un buen trabajo de todo el reparto.
Con ecos de 'El señor de las moscas', en cuanto a la violencia, muestra otra Colombia igualmente violenta y desajustada. Para sus protagonistas, el lema punk es perfecto: no hay futuro.
Linklater y Blanchett aportan una intensidad única incluso a los detalles más sutiles; la obra transita entre la seriedad y la ligereza, equilibrándose entre lo dramático y lo cómico, algo que siempre resulta complicado de conseguir.
La película incorpora elementos fantásticos que se asemejan más a la poesía que al misterio, presentando una paleta de colores vibrante, movimientos cautivadores y personajes altamente expresivos. Es una hermosa historia que aborda la diferencia y la integración.
Notables atributos. Sin ser un documental ni auto-ficción, la película logra combinar de manera excelente estos elementos con una narración ficticia, equilibrando el control y la espontaneidad, así como la observación de la realidad.
Los fondos son hermosos, aunque un tanto estáticos. Esta sencillez, casi austera, se alinea con el minimalismo emocional y dramático que se utiliza para narrar la historia.
Gerwig en estado puro, relata con fluidez y precisión las dudas y anhelos de una chica que se siente atrapada en el pequeño mundo en el que ha crecido. Lo que se narra no me parece tan atractivo como la forma sencilla en que se presenta.
El problema radica en que hace demasiado evidentes los misterios insinuados y pretende abordar múltiples temas; sin embargo, su desarrollo logra atrapar al espectador mediante elementos ya conocidos, aunque renovados, del drama fantástico.
Es una combinación de géneros, estilos y tonalidades que opera de manera irregular. Presenta momentos entretenidos, respaldados por sólidas actuaciones.
El punto de partida de esta comedia francesa es claro y directo. Las cuatro actrices logran suavizar la histeria del guión, sin embargo, la comedia negra que se anticipaba termina siendo excesivamente domestica.
Fastuoso relato entre realista y fantástico, repleto de códigos adolescentes y románticos. Es disfrutable para diversas edades y ofrece una experiencia entretenida.