Poster de Ayer no termina nunca

Críticas Ayer no termina nunca (2013)

En 2017, en una España marcada por la crisis, una pareja se reencuentra en Barcelona tras cinco años de separación. Su relación se rompió después de perder a su hijo debido a una negligencia médica consecuencia de los recortes. Él había emigrado a Alemania, pero ha decidido regresar.

Toni Vall Cinemanía

Adentrarse en esta propuesta personal puede resultar complicado, ya que en ocasiones se siente irritante y sobrecargada dramáticamente. Sin embargo, su intensidad y autoconciencia le otorgan un valor significativo.

Carlos Boyero Diario El País

Todo resulta abrumador hasta llegar al cansancio. La aguda sensibilidad, la carga emocional y el lenguaje visual tan elaborado solo logran que me sienta apático.

Oti Rodríguez Marchante Diario ABC

La obra se adentra en el riesgo y la intensidad emocional, fluyendo en un límite cercano a la caricatura o al agotamiento. Genera una sensación persistente de que, efectivamente, no hay un final a la vista.

Javier Ocaña Diario El País

La directora aparenta haber intentado alejarse de los estereotipos en su obra, aunque su esfuerzo no siempre da frutos. Es una película de guerrilla que, a pesar de su intención, parece estar contenida. Aparte de los temas políticos y sociales, el núcleo es el drama, y es en este aspecto donde la película tiene sus mayores fallos.

Luis Martínez Diario El Mundo

Un ejercicio de desnudez arriesgado y directo. Hay en la película una clara intención de revelarlo todo hasta el límite. Es, sin duda, la obra más desafiante y auténtica de Coixet.

Jordi Batlle Caminal Diario La Vanguardia

Es una película muy dialogada y teatral. Algunas frases pueden resultar desconcertantes, pero la sobria dirección de Coixet, junto con las intensas y conmovedoras actuaciones de Cámara y Peña, aportan vida y emoción a la obra.

Nuria Vidal Fotogramas

Coixet menciona que esta película aborda la crisis, y ciertamente lo hace. No solo por la trama, sino porque captura un estado de ánimo colectivo. A la vez, es curiosamente su obra más brillante y llena de esperanza.

Sergi Sánchez Diario La Razón

La vida interna de los personajes es insultante y monocromática, mientras que el resto se reduce a disputas entre el Norte y el Sur de Europa, simbolizando lo masculino frente a lo femenino. Si resulta tedioso leer esto, imaginen lo difícil que es verlo en la pantalla.

Tú crítica

Escribe...