Poster de Un lugar donde quedarse

Críticas Un lugar donde quedarse (2011)

Cheyenne, una excéntrica y envejecida estrella de rock, vive en Dublín gracias a los derechos de autor. Tras la muerte de su padre, con quien no tenía una relación cercana, se traslada a Nueva York y descubre que su progenitor había estado obsesionado con vengar una antigua humillación. Decidida a cumplir su última voluntad, Cheyenne emprende un viaje a través de América para llevar a cabo esta venganza.

Roger Ebert rogerebert.com

La incesante creatividad de Sean Penn es fundamental en su actuación. Muy pocos actores han abordado roles tan diversos y aún menos han conseguido que sus interpretaciones se sientan genuinas.

Todd McCarthy The Hollywood Reporter

La actuación única de Sean Penn como un rockero solitario se convierte en el elemento más destacado de esta película un tanto errática.

Mike D'Angelo AV Club

Se ganará a algunos espectadores, sobre todo a los que valoran más el camino que el fin. Incluso aquellos a los que no les guste el film tendrán que respetar el riesgo que está tomando aquí un actor de la talla de Penn.

Peter Bradshaw The Guardian

Sorrentino ha salido de su zona de confort y ha encontrado otra dimensión a la que intenta darle su sabor y su estilo. Sin embargo, en esta ocasión no resplandece con la fuerza habitual.

A. O. Scott The New York Times

Los giros narrativos son juguetones y vibrantes, y su impacto visual resulta encantador. La espléndida extravagancia de la visión de Sorrentino es digna de apreciarse.

Luis Martínez Diario El Mundo

Cualquier intento de sensatez es destruido por un guión excesivamente pretencioso. Arranca con una carga emocional y dramática tan intensa que cualquier avance solo puede llevar a una caída. Y, efectivamente, se desploma. Una verdadera lástima.

Jordi Costa Diario El País

Un sofisticado y excéntrico artilugio tragicómico donde lo ridículo se encuentra con lo grave, llevando al espectador a una road movie surrealista que resalta y descompone la esencia de la excentricidad en las carreteras secundarias de Estados Unidos.

Sergi Sánchez Diario La Razón

Pena de Penn. Sorrentino utiliza el Holocausto como un pretexto para justificar esta insípida y superficial «road movie», transformando lo que ya era una película decepcionante en una obra inmoral.

Ricardo Aldarondo Fotogramas

Sorrentino explora diversos temas que le atraen, sin preocuparse por mantener una coherencia. Sin embargo, muchos de esos elementos resaltan con suficiente fuerza.

Diego Batlle OtrosCines.com

Sorrentino, a pesar de su creatividad y valentía, no consigue captar completamente la atención del público y continúa siendo una curiosidad del festival de Cannes.

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